El antes/después es la publicidad más honesta que tiene un consultorio: muestra trabajo real. Pero una foto clínica es un dato de salud, y en Argentina eso significa Ley 25.326: datos sensibles, con reglas claras.
Lo que exige la ley (versión corta)
Para usar la imagen de un paciente necesitás su consentimiento expreso, informado y revocable. No alcanza con un "sí" de palabra: tiene que quedar registrado quién autorizó, qué autorizó y cuándo. Y si el paciente se arrepiente, tenés que poder dar de baja el uso.
Anonimizar bien
Tapar los ojos con un rectángulo en un editor cualquiera tiene un problema: si compartís el archivo original por error, la identidad viaja con él. La anonimización tiene que aplicarse en el servidor, al momento de compartir — así el original con la cara nunca sale del sistema, y lo que llega a una presentación o a una red social ya salió tapado.
Consentimiento con evidencia
Un consentimiento firmado en papel se pierde; uno digital sin respaldo se discute. El estándar hoy es la firma electrónica con evidencia: fecha y hora, IP, dispositivo y una huella digital (hash) del documento firmado. Si alguien altera el documento después, el hash no coincide.
VisualTrack integra las tres piezas: consentimientos firmados a distancia con evidencia completa, tapado de ojos horneado en el servidor y registro de cada acceso. Cómo cuidamos los datos clínicos →